Cada área trae una cifra
Ventas, costes y caja se calculan con fuentes o períodos distintos. Acordamos definiciones, monedas y reglas para comparar lo mismo.
La información clave del negocio, explicada para decidir con seguridad.
Encaja cuando dirección necesita conectar el resultado financiero con lo que ocurre en clientes, operaciones y equipos.
Ventas, costes y caja se calculan con fuentes o períodos distintos. Acordamos definiciones, monedas y reglas para comparar lo mismo.
Preparar el comité implica copiar hojas y conciliar versiones. Revisamos fuentes, calidad y frecuencia antes de conectar el tablero.
Saber que el margen bajó no basta. El dashboard debe permitir abrir el detalle, identificar el registro y asignar una acción a su responsable.
Un punto de partida comprobable. Necesitamos una tarea o decisión concreta, fuentes autorizadas y un responsable del negocio. Si faltan datos, primero acordamos cómo prepararlos y con qué ejemplos validar el resultado.
Una campaña agroexportadora conecta ventas, costes, despachos y caja. Revisa la semana, abre el detalle por cliente y conversa con Lucy para decidir qué priorizar.
Definimos contigo las fuentes, los volúmenes y el alcance de preparación de datos. Cada entrega incluye lo necesario para el caso acordado.
Primero comprobamos si la información responde a las decisiones del negocio.
Preparamos datos consistentes y dejamos visibles las diferencias que requieren revisión.
La vista ejecutiva permite abrir el detalle y comprender de dónde viene cada cifra.
Cada persona consulta la información que necesita para actuar.
Gerentes y responsables incorporan el tablero a su rutina de gestión.
Acordamos casos, responsables y criterios antes de construir. Documentamos los resultados y lo que requiere corrección.
Negocio y Finanzas acuerdan las definiciones y el alcance de revisión, muestral o completo.
Comparamos totales, saldos y muestras con los registros de origen. No sustituye una auditoría contable.
Resumen y detalle coinciden en los escenarios de prueba; las respuestas se contrastan con sus fuentes.
Probamos accesos, avisos y comportamiento ante datos incompletos o desactualizados.
Cada rol completa su recorrido: consultar, verificar el detalle y atender una incidencia.
El alcance, la revisión muestral o completa, el histórico, los plazos y los costes se fijan en la propuesta. La capacitación se adapta al equipo y a los responsables del proyecto.
Cada etapa conecta las preguntas del negocio con información que se puede comprobar y utilizar.
Partimos de lo que dirección necesita decidir: cuánto se cobra, dónde cambia el margen y quién puede actuar. Definimos los indicadores y su responsable.
Criterios compartidosConectamos ventas, costes, facturas y pagos. Contrastamos saldos, fechas y fórmulas para que el gráfico y la explicación de Lucy partan del mismo dato.
Cifras trazablesDiseñamos las vistas y probamos preguntas reales. Lucy relaciona variaciones, períodos y responsables; el equipo puede abrir el detalle y verificarlo.
Dashboard validado con usuariosAcordamos alertas, reportes y frecuencia de actualización. Formamos a los responsables y revisamos qué indicadores ayudan a tomar mejores decisiones.
Seguimiento que se usaLas condiciones concretas se acuerdan en tu propuesta de servicio.
Registros que permitan calcular y comprobar los indicadores acordados: ventas, costes, facturas, cobros u otras fuentes del negocio. Revisamos cobertura, fechas, monedas, duplicados y relaciones. Sin una base suficiente, primero se prepara la información antes de construir indicadores.
Solo las fuentes conectadas, autorizadas y comprendidas en el alcance. Los permisos delimitan qué puede consultar cada perfil. Una fuente no conectada, incompleta o desactualizada no se convierte automáticamente en una respuesta fiable.
Acordamos el entorno por proyecto: infraestructura compartida con aislamiento lógico, un entorno dedicado o infraestructura del cliente. Definimos proveedores, ubicación, accesos, respaldos y responsabilidades antes de implementar. Algunas conexiones pueden utilizar servicios externos autorizados.
Los formularios públicos no son el canal para enviar información sensible. Si un proyecto requiere tratarla, primero se revisan la necesidad, la habilitación correspondiente, los permisos y las salvaguardas. Se utiliza únicamente la información necesaria para el fin acordado.
La auditoría define qué limpieza y organización necesita la solución. Acordamos fuentes, histórico, reglas y correcciones incluidas. Las diferencias o vacíos que no puedan resolverse quedan identificados para que el responsable del negocio los revise.
Según el alcance, el volumen e histórico de datos, su preparación y limpieza, las integraciones y el entorno requerido. La propuesta distingue implementación y costes recurrentes, incluyendo consumos y límites. Los cambios de alcance se revisan antes de ejecutarse.
Incluimos capacitación con el equipo y los jefes responsables. Acordamos participantes, sesiones y ejercicios según el servicio, para consultar, supervisar y mantener lo que les corresponde.